Cómo cuidar a tu perro durante la tercera edad: Consejos para viajar con animales

Todo sobre animales Todo sobre animales: curiosidades, cuidados, tipos, trucos

 

Al igual que nosotros, con el paso del tiempo los perros envejecen experimentando dolencias y problemas de salud típicos de esta etapa de la vida. Frente a este hecho inevitable la pregunta es: ¿la vejez de nuestra mascota requiere cuidados especiales?

La respuesta es sí: una mascota de la tercera edad necesita que le brindemos cuidados específicos, los cuales pueden mejorar su calidad de vida e incluso prolongarla.

En este sentido, la nutrición y el entorno son factores clave en el proceso de envejecimiento.

En cuanto a la alimentación, tanto la obesidad como la pérdida del apetito pueden desbalancear los niveles de nutrientes que el cuerpo de nuestro perro necesita.

Asimismo, la longevidad de los perros puede verse afectada por el entorno: vivir en el interior de una casa, y no en la calle, aumenta las expectativas de vida porque supone mayores cuidados y una mejor alimentación.

También factores genéticos, como la raza, pueden colaborar en este proceso. De hecho, las razas grandes envejecen antes que las pequeñas. Mientras la edad de inicio de la vejez para los perros pequeños se fija en los 11 o 12 años, los perros grandes son considerados viejos a partir de los 7 años. También se comprobó que las razas puras tienen una vida más corta que los mestizos.

Existen ciertos cuidados geriátricos para ayudar a nuestras mascotas a vivir mejor. A continuación te damos algunos consejos al respecto.

- Presta atención a cualquier cambio en la conducta alimenticia de tu perro.

La pérdida del apetito puede estar relacionada con un menor desgaste a causa de la reducción de la actividad física, pero también puede deberse a enfermedades comunes, como la artritis o la osteoporosis. Estas dolencias pueden reducirle la movilidad y, por lo tanto, afectar su alimentación.

Otro factor al que se asocian frecuentemente los cambios en la conducta alimenticia de los perros es a problemas dentales: la acumulación de sarro provoca inflamación o infección de encías y ésta a su vez obstaculiza la digestión. Un buen cepillado diario puede ayudar y una consulta veterinaria, aún más.

La otra cara de este problema es la obesidad, que se asocia a la falta de ejercicio o a problemas digestivos que incrementan la acumulación de grasas. Una rutina de ejercicios diarios y un control de la alimentación recomendados por el veterinario serán suficientes.

- Facilítale a tu perro la vida si éste tiene problemas en las articulaciones. Como es lógico, estas dolencias hacen que las mascotas dependan más de nosotros y que tengamos que auxiliarlos para subir un escalón o incluso para que se muevan.

Por eso es importante que su cama y su alimento estén a su alcance. Si tiene que atravesar la casa para llegar a ellos, quizás el dolor lo venza y abandone la tarea antes de tiempo.

- Vigila aún más a tu mascota durante sus paseos en la tercera edad. La audición, la visión y el gusto son los sentidos más afectados a medida que pasa el tiempo. Por eso es probable que llames varias veces a tu perro y éste no te responda o que se desoriente fácilmente en entornos o recorridos familiares.

La pérdida o la disminución de la visión debida a cataratas o a una atrofia de la retina, sumada a problemas como la sordera, hace necesario que vigilemos a nuestros perros en sus paseos diarios. Así evitaremos que se pierda o que sufran algún accidente.

- Realízale los controles médicos veterinarios con más frecuencia, dos veces al año es lo recomendable. Las visitas suelen incluir análisis de sangre, electrocardiogramas y exámenes físicos completos.

- Cuida sus uñas, porque durante la vejez suelen enquistarse debajo de la piel y provocar mucho dolor.

- Ofrécele más oportunidades de salir a orinar, porque la vejez altera el control de esfínteres.

- Bríndale tranquilidad y confort. Un entorno tranquilo y relajado hará que tu perro tolere mejor el estrés. Como el calor es fundamental durante la tercera edad, proporciónale un lugar de descanso blando, con una manta acolchada. Además, así le evitarás posibles callos y úlceras.

- Respeta a tu perro como a cualquier mayor: si no quiere jugar con los niños o no viene a saludarte al llegar, no le insistas. Ya dedicó toda una vida a ello.

Y finalmente: el amor, la paciencia y las caricias infinitas son el mejor remedio para la vejez de nuestras mascotas. No es más que lo que ellas nos dieron durante toda su vida.

Cómo cuidar a tu perro durante la tercera edad: Consejos para viajar con animales

Si crees que alguno de los contenidos (texto, imagenes o multimedia) en esta página infringe tus derechos relativos a propiedad intelectual, marcas registradas o cualquier otro de tus derechos, por favor ponte en contacto con nosotros en el mail [email protected] y retiraremos este contenido inmediatamente